¿Qué partes tiene una cerradura?

Todos usamos las cerraduras a lo largo del día, incluso solemos hacerlo en diferentes circunstancias, teniendo contacto con distintos tipos de ellas. ¿Pero sabes cuáles son las partes que hacen a una cerradura, los elementos que la componen?

¿Tipos de cerraduras?

En principio, tenemos que decir que existen 2 tipos de cerraduras bien marcadas:

  • Tenemos a las cerraduras embutidas, que son las más tradicionales, y que se colocan en el interior de las puertas, siendo una opción cómoda y segura.
  • En segunda instancia tenemos las cerraduras de sobreponer. En este caso, se colocan por encima de la puerta, y no dentro de la misma.
  • En tercera instancia, y aunque no son realmente una cerradura sino otra cosa, tenemos los cerrojos, una opción más moderna y casi siempre más segura.

Componentes de una cerradura

Frontal

Es la parte que casi siempre queda a la vista de cualquier cerradura. Podemos ver los tornillos que sujetan el bombin. Muchos conocen sólo esta parte de las cerraduras.

Resbalón

El resbalón es la pieza de la cerradura que se sitúa en su parte frontal, entrando y saliendo. Es la que aparece o desaparecer cuando bajamos o cedemos el manillar de la cerradura, o cuando introducimos la llave y la giramos sobre el cilindro. Si el resbalón no se retrajera, sería completamente imposible que la puerta se abra.

Bulones

Los bulones o paletones destacan porque son las piezas que se retraen antes que el resbalón para que la puerta pueda abrirse. Claro que funcionan únicamente cuando colocamos la llave, tanto para abrirla, como para volver a cerrarla.

Bombín

El bombin es también conocido como bombillo o cilindro, de acuerdo a los distintos mercados, aunque siempre estamos hablando de la misma pieza. Se trata de una de las piezas más importantes, pues es donde colocamos la llave para dar inicio al proceso. Si el cilindro tiene daño, una de sus ventajas es que se lo puede cambiar individualmente.

Pomo o manilla

El pomo, manilla, o picaporte en otros países, es la pieza que tenemos que bajar para que la puerta se abra. Siempre está presente, haya o no cerradura.

Cerradero

El cerradero es la parte de la cerradura dentro de la cuál está el resbalón. Se trata de una placa de hierro, que también conviene los bulones.

Bocallave

Si tu cerradura no tiene bombin, entonces tiene bocallave. Se trata de una variante dentro de la cual se coloca la llave para poder abrir las cerraduras que no poseen bombines.

Diferentes tipos de llaves

Llaves clásicas

Las llaves clásicas prácticamente no se usan en esos tiempos. Son las que se colocan en cerraduras grandes, y por eso, al ser poco prácticas, no están de moda.

Llaves de serreta

Las llaves de serreta o llaves de sierra sí son mucho más famosas. En efecto, se trata de la llave más popular entre todas las que conocemos hoy en día. Posee un borde dentado, un registro único que permite abrir la puerta y que no se confunda con otras.

Llaves de seguridad

Su nombre ya lo indica, y lo cierto es que las llaves de seguridad suelen ser la opción más habitual para las puertas blindadas. Poseen tanto hendiduras como bordes rectos. Más allá de eso, suelen ser bastante comunes en las puertas de todos los días.

Llave de pompa

Semejantes a las llaves de paleta, las que conocerás luego, estas llaves destacan especialmente por tener dientes en ambas partes de la llave,

Llaves de paleta o paletón

Y aquí están las llaves de paleta o paletón. Tienes que saber acerca de ellas que se usan en las cerraduras de borjas o de gorjas. Lo cierto es que sirven más que nada para las puertas acorazadas. Destacan, en cualquier caso, por usarse en puertas que tienen el bombin oculto, de modo que apenas podemos ver el agujero dónde se colocan.

Llaves cruciformes

Finalmente, las llaves cruciformes son aquellas que tienen una especie de espiga cilíndrica en el centro, con una longitud superior a lo habitual. Las hay con más o menos dientes, y como su nombre indica, en ocasiones tienen también forma de cruz.